Este es un tema altamente debatido en muchos lugares. Sin emabargo, quiero dar mi opinion al respecto aquí.
Muchas son las personas que hoy en día se pasan a GNU (más precisamente a GNU/Linux), con el motivo (entre otras cosas) que quieren sentirse “libres”.
Ahora pregunto ¿Realmente somos libres al usar software libre?
La respuesta es Sí, obviamente. Podemos copiar, modificar y distribuir nuestro soft, tal como lo declara la Free Software Foundation.
Sin embargo, la libertad que busca la mayoria de las personas, no se limita simplemente a lo establecido por la FSF, si no que se expande en un contexto más amplio.
Es así que muchos opinan, que Microsoft y su monopolio, nos quitan esa libertad “obligandonos” a usar sus softwares y servicios.
No voy a decir que es mentira… Pero tampoco es una verdad absoluta.
Cada uno tiene la libertad de usar el soft que se le de la gana. Sin embargo, muchas veces es más comodo decir “Me obligan a usar tal cosa” que buscar por internet una alternativa libre. Y aquí tenemos el que (en mi opinion) es el principal problema del Software Libre. Su difusión.
Para una persona que no posee conexión a internet, se complica un poco la posibilidad de adquirir software. Por supuesto que existen tiendas dedicadas a vender copias de soft libre, pero es más comun encontrar una que venda software corporativo o cerrado.
Sin embargo, para quién en verdad desea “expanderse” siempre existe la posibildad de conseguir de alguna manera, una copia del programa que busca (comprandolo o bien bajandolo desde un cyber cafe o cualquier otro lugar) es decir, la posibilidad, para quien la desea, siempre está. Y si no nace de nosotros el deseo de “liberarnos” jamas ocurrira, por más que tengamos todas las herramientas necesarias.
Porque claro, ¿Que libertad tendremos si entre nuestras posibles opciones solo se encuentran (por ejemplo) Microsoft Windows y GNU/Linux? una libertad de “1 o 0″ solo me lleva a pensar que somos computadoras, incapaces de pensar por nosotros mismos. Que al final elijamos uno u otro sistema operativo, ya es otro tema, pero al menos sabemos que contamos con una gran gamma de posibilidades, según nuestros intereses y/o gustos.
En conclusión, nuestro grado de libertad, ya sea en cuanto a software o cualquiér otra rama, del tema que sea. Se limita pura y exclusivamente por nuestro deseo de ser libres. Y el primer paso para alimentar el deseo de libertad, es el conocimiento. Si no conocemos las alternativas, nunca podremos ser completamente libres.